EL SATURNO Y LA MAJA DESNUDA
Algunas interpretaciones del Saturno (1820-1822) apuntan a la sátira amorosa, la corrupción y la sinrazón que ya aparecen en los “Caprichos”, representaciones de una sociedad gobernada por la reina María Luisa y su amante Godoy, mientras Carlos IV se dedicaba a sus placeres personales, que llevaron a España al desastre e inspiraron a artistas románticos como Delacroix. Puesto que Saturno devoraba a sus hijos según nacían, el infortunado no parece en este caso un niño pequeño sino una mujer cuya anatomía se ajusta a la parte trasera de La maja desnuda, el monstruoso Saturno la sujeta por la cintura mientras devora la parte superior del cuerpo, cual bestial acto de posesión, la escala es más creíble puesto que los dioses miden unos 18 metros. Otros grabados como los “Disparates”(1817-1818) realizados poco antes de las Pinturas Negras, son fundamentales para comprender estas obras perturbadoras, siniestras obsesiones que poblaban el subconsciente de Goya, así en el Rapto del caballo (Museo del Prado) un caballo muerde en el aire a una mujer por la cintura, el trasfondo sexual es más claro aún en relación con otra pintura mural que estaba en la misma habitación: Judit matando a Holofernes, aquí se invierten los papeles: la joven Judit seduce y después decapita al viejo y lascivo rey Holofernes. En cuanto a la Maja, mejor dicho, las Majas, una vestida y otra desnuda, fueron realizadas antes de la muerte de la Duquesa de Alba en 1802, de quien se sospecha era el modelo de ambas, ya que pertenecían a la casa de ésta, muerta en misteriosas circunstancias, por lo que gran parte de su herencia pasó a manos de su amante Godoy, includa la Venus del Espejo de Velázquez de quien Goya se decía admirador, es posible que también fuese amante de Goya, a partir de entonces su pintura se hizo más sombría y durante dos años no firmó un sólo cuadro.Otro detalle extraño de La maja desnuda, es la cabeza desproporcionada y la ausencia de cuello, como si ésta estuviese separada del cuerpo tal como aparece en El Saturno. Aunque el título “Saturno devorando a su hijo” apunta al significado mitológico, es sólo metafórico, ya que fue realizado en las instancias privadas de la casa de campo del artista, lejos de la miradas ajenas, estudios más recientes vislumbran recónditos significados y ponen en evidencia el Instinto de Muerte, la melancolía y quizás el propio complejo de culpa de Goya, anciano y recluido por la sordera, que reflexiona sobre el cruel paso del tiempo, destructor de la belleza, como precursor del expresionismo abstracto es posible encontrar paralelismos con la temática de Francis Bacon o una versión cruda de La Bella y la Bestía. Goya rememora así sus recuerdos más lascivos, aunque efímeros, la obsesión del aragonés por la duquesa de Alba se asemeja a la de Leonardo por la Gioconda, puesto que llevó siempre consigo un retrato de la duquesa con la frase “Sólo Goya” escrito en la arena.
El tema de Saturno está relacionado, desde el punto de vista del psicoanálisis, con el conflicto paterno-filial en competencia por el amor de la madre y esposa de ambos, La mutilación del cuerpo humano remite también a la castración que unida a la ancianidad es fácilmente asociable a la impotencia, Goya era ya septuagenario cuando realizó este terrible y decrépito Saturno, despojado de su pretexto mitológico, el significado oculto se desvela con claridad. El sarcasmo de los “Caprichos” publicados en 1799 ha dado paso al dolor de las Pinturas Negras, donde se refleja el estado de ánimo de una nación que en 20 años ha caído en la ruina y el desaliento, una decadencia que corre paralela a la del propio Goya. La sátira amorosa, la misoginia y las bromas obscenas son soterradas por el dramatismo de la tragedia nacional.




Caballo raptor

Bibliográfía: .
BATICLE,Jeanine, Francisco de Goya, ABC, Madrid, 2004,
JANES, Clara, Los Genios de la Pintura española. Goya, Editorial SARPE, Madrid. 1984.

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