ARTE VISIGODO


El arte visigodo tuvo un carácter esencialmente religioso como la propia cultura hispano-visigoda y aunó tradiciones hispano-romanas con elementos germánicos, bizantinos y orientales que se caracteriza por el uso de sillares de piedra bien tallados (soga y tizón) para encajar casi sin argamasa, la escasa ornamentación y el uso del arco de herradura que por lo general se prolonga un tercio de radio por debajo de la imposta en el intradós mientras el extradós continúa recto hacia abajo, a diferencia del arco de herradura árabe con un peralte más prolongado de medio radio por debajo de la imposta o diámetro que marca el semicírculo. A pesar de abarcar toda la península Ibérica durante dos siglos, los ejemplos que han llegado hasta nosotros son escasos, pero entre éstos destacan las siguientes iglesias:
San Pedro de la Nave (Zamora) Es el monumento visigodo más estudiado debido a que fue trasladado piedra a piedra desde su emplazamiento original para evitar que fuese sumergida por el embalse del Esla. Su planta es una cruz griega que sobresale en altura inscrita en un cuadrado con cimborrio cuyo crucero sobresale por los lados y un ábside rectangular en la cabecera. El interior consta de tres naves separadas por columnas sobre pilares, destacando los capiteles historiados del crucero: Daniel en el foso de los leones, los dos de aspecto asirio situados a ambos lados, en otro aparece el sacrificio de Isaac mediante representaciones simétricas y esquemáticas talladas a bisel.
San Juan de Baños (Palencia) fue construida por orden de Recesvinto en 661 sobre unas termas romanas, no se conserva en su estado original que constaba de planta basilical de tres naves separadas por arquearías de herradura con capiteles corintios, un crucero y una cabecera formada por tres ábsides rectangulares.
Quintanilla de la Viñas (Burgos) Sólo se conserva el crucero y un ábside cuadrado. Debió ser de planta basilical con tres naves. Frisos de inspiración sasánida decoran la fachada exterior. En el interior se aprecia el arco triunfal del ábside animado por figuras alegóricas del sol y la luna transportados por ángeles que remite a antiguos símbolos paleocristianos.
San Fructuoso de Braga(Portugal) es un templo de cruz griega que sigue la estructura del Mausoleo de Gala Placida en Rávena (Italia).
La orfebrería ofrece valiosas joyas votivas descubiertas en el siglo XIX, tesoros de Guarrazar y Torredonjimeno, el primero a diez kilómetros de Toledo, constaba de dos Coronas de Suintila y Recesvinto y otras de menor tamaño. La de Recesvinto se conserva en el Museo Arqueológico Nacional, un cilindro chapado en oro, decorado con piedras preciosas y perlas del que cuelgan letras de oro que forman la frase “Recesvintus rex offeret”.