Historia de la Ciencia


LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN

La evolución biológica es el cambio en el fenotipo de las especies biológicas a través de la herencia genética que ha originado la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de un antepasado común. La palabra evolución para describir tales cambios fue aplicada por primera vez en el siglo XVIII por el biólogo suizo Charles Bonnet en su obra Consideration sur les corps organisés. No obstante, el concepto de que la vida en la Tierra evolucionó a partir de un ancestro común ya había sido formulado por varios filósofos griegos, y la hipótesis de que las especies se transforman continuamente fue postulada por numerosos científicos de los siglos XVIII y XIX, a los cuales Charles Darwin citó en el primer capítulo de su libro El origen de las especies.
Sin embargo, fue el propio Darwin, en 1859, quien sintetizó un cuerpo coherente de observaciones de la evolución biológica en una verdadera teoría científica. Actualmente, la teoría de la evolución combina las propuestas de Darwin y Wallace con las leyes de Mendel y otros avances posteriores. Así la evolución se define como un cambio en la frecuencia de los alelos de una población a lo largo de las generaciones. Las pruebas y evidencias de la evolución como una propiedad inherente a los seres vivos es tan abrumadora que no es materia de debate entre la comunidad científica. En cambio, Los mecanismos que explican la transformación y diversificación de las especies, se hallan todavía bajo intensa investigación. Esta transformación puede ser causada por diferentes mecanismos como la selección natural (supone la supervivencia del más apto sujeta a los cambios ambientales), que ha repercutido en el estudio del comportamiento social.
Las criticas a la teoría de la evolución siempre provienen de los creacionistas, asociados a creencias religiosas que no aportan pruebas científicas. En este sentido cabe destacar el caso particular de un matemático inglés, llamado George Price, que denota los insospechados caminos que puede tomar a veces el avance de la ciencia. El teorema de Price establece que el amor desinteresado y la bondad no existen en la naturaleza humana, es solo una trampa de la evolución, una ilusión necesaria para la convivencia social y la reproducción sexual. La ecuación de Price ha sido reconocida por la ciencia como una reformulación del teorema fundamental de Fisher aplicado a la selección natural que demuestra matemáticamente los trabajos de William D. Hamilton sobre el darwinismo social. Esta ecuación se utiliza también en economía. Lo más curioso es que Price era ateo, pero se convirtió a un cristianismo radical después de publicar su famosa ecuación y pasó el resto de su vida intentando refutar su propio teorema sin conseguirlo, por lo cual terminó suicidándose.Los dogmas religiosos no son los únicos que han obstaculizado el avance de la ciencia y el conocimiento humano a lo largo de su historia, también los dogmas académicos puede ser verdaderamente letales, este fue el caso del italiano Francesco Redi, quien en el siglo XVII contradijo el dogma de la teoría de la generación espontánea, la cual se remontaba a Aristóteles y a grandes rasgos venía a decir que además de la cópula animal la generación de nuevos seres podía suceder de forma espontanea a partir del barro, el estiércol o la carne en descomposición. Redi realizó un sencillo experimento metiendo un trozo carne animal en dos recipientes, uno abierto y otro cerrado, sólo en el recipiente abierto crecieron los gusanos, dándose cuenta de que en realidad los gusanos no eran más que larvas depositadas por las moscas, sin embargo este experimento se olvidó pronto debido a que la mayoría de los científicos, tan reputados como Newton, creían en la generación espontánea, numerosos experimentos con frascos cerrados parecían demostrar la existencia de microbios aún después de ser esterilizados, casi dos siglos después de Redi está seguía siendo la opinión predominante cuando el francés Louis Pasteur ideó un ingenioso sistema que desterró para siempre el dogma de la generación espontanea, en vez de los frascos, calentó un matraz unido a un tubo en forma de “S”, con un zumo en su interior, de manera que no sólo quedó esterilizado sino que el vapor resultante obstruyó el tubo al condensarse en gotas de agua, aislando al instante el zumo de cualquier contaminación, sólo al retirar el tubo volvían a parecer los microbios. Este re-descubrimiento de la ciencia tuvo una repercusión enorme en la medicina y la higiene que aumentó espectacularmente la esperanza de vida. Después de los trabajos de Darwin y Pasteur se empezó a aplicar el concepto de evolución a la materia inerte, origen a su vez de los primeros microrganismos a partir de complejos procesos químicos, esta teoría fue formulada por primera vez por Oparin en 1924, pero hasta los años cincuenta no se obtuvieron las primeras confirmaciones experimentales.

Lecciones magistrales sobre la Evolución


EL TELESCOPIO

El telescopio astronómico inventado por Galileo Galilei en el siglo XVII representa el inicio de la ciencia moderna y del método científico, con este sencillo instrumento óptico de dos lentes (un objetivo y un ocular) se pudieron ver por primera vez los cráteres de la Luna, las fases de Venus y los satélites de Jupiter, gracias a ello se pudo conocer la mecánica del Sistema Solar, posteriormente se aumentó la distancia focal para observar los anillos de Saturno y sus lunas. Pero a medida que se aumentaba el tamaño y la potencia de las lentes surgían problemas como la aberración cromática que distorsionaba la imagen, para solucionarlo fue necesario introducir lentes correctoras y acromáticas que facilitaron la fabricación de buenos telescopios de precisión en los siglos XVIII y XIX, gracias a los cuales se descubrieron Urano y Neptuno. Mientras tanto Newton dedujo las leyes de Kepler de la ley de la gravedad para calcular las órbitas de los astros y el movimiento de los cuerpos, además inventó un nuevo tipo de telescopio reflector con un espejo cóncavo, que permitiría la construcción de los grandes telescopios del siglo XX. Para paliar la aberración atmosférica los mejores telescopios se instalaron en zonas elevadas como el Monte Palomar en Estados Unidos, desde allí se divisaron lejanas galaxias de estrellas y la expansión del Universo que llevaría a la teoría del BigBang para explicar su origen mediante una gigantesca explosión que dio lugar al tiempo y el espacio, en este siglo, gracias a Albert Einstein también se estableció la relación entre masa y energía, esto permite comprender los nuevos y extraños objetos celestes descubiertos (quásares o agujeros negros). Actualmente los telescopios, espaciales y terrestres, funcionan como gigantescos teleobjetivos que fotografían la inmensidad aterradora del Universo y analizan el espectro de la luz para determinar la composición química de los astros desde millones de kilómetros de distancia, como la de los planetas extrasolares de la Vía Láctea. Debido a estos avances tecnológicos los astrónomos ya no miran directamente sobre el ocular sino que lleva acoplado una cámara ultrasensible de larga exposición capaz de ver más que el ojo humano, de esta manera es posible ampliar aún más la imágenes menos visibles.

Lista de los mayores Telescopios ópticos del mundo:
Gran Telescopio Canarias (GTC) 10.4 m. de diámetro. España La Palma, Canarias 2007
Keck-1 9.8 m. Estados Unidos Mauna Kea, Hawái 1993
Keck-2 9.8 m. Estados Unidos Mauna Kea, Hawaii 1996
Southern African Large Telescope (SALT) 9.5 m. Sudáfrica, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Polonia, Nueva Zelanda Sutherland, Sudáfrica 2005
Hobby-Eberly Telescope (HEB) 9.2 m. Estados Unidos, Alemania Mt Fowlkes, Texas 1997
Large Binocular Telescope (LBT) 2x8.4 m. Italia, Estados Unidos, Alemania Mt Graham, Arizona 2004

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