Es un buen ejemplo de esteganografia manierista, unos monjes de Milán encargaron a Leonardo una pintura de la Inmaculada Virgen. Da Vinci se "confundió" y pintó a Jesús bendiciendo a Juan El Bautista y añadió un enorme falo detrás de la cabeza de la Virgen, dejando claro en que piensan realmente las vírgenes o como velada critica a la Inmaculada Concepción, entonces ni siquiera era dogma de la Iglesia(imagen izquierda). Da Vinci finalmente aceptó los cambios solicitados, pero curiosamente los monjes no se percataron del falo el que se hace innegablemente notorio en la figura de la izquierda, actualmente en exhibición en el museo del Louvre, titulado La Virgen de las rocas. La segunda versión se encuentra en la Galería Nacional de Londres, imagen de la derecha.