LA PERCEPCIÓN

 

             La organización e integración de todas las sensaciones da lugar a la percepción, que supone una interpretación de los estímulos recibidos. La percepción es algo más que la suma de estos estímulos, es la primera etapa del conocimiento y su forma más simple, en eso se diferencia de las otras formas de conocimiento como el razonamiento. A través de los sentidos percibimos el "alimento" de nuestro aparato psíquico, la sensación por tanto es un proceso todavía  más básico de recepción que trasforma los estímulos ambientales en impulsos nerviosos, pero de una manera selectiva, de hecho no detectamos la mayor parte de energía circundante (sólo la que nos resulta útil). La percepción es un proceso posterior y supone una segunda trasformación que convierte la sensación en información sensorial que permite reconocer los objetos y los acontecimientos significativos.

         La Ley de Weber dice que los estímulos no difieren en cantidad constante sino en proporción constante para que su diferencia sea percibida, la proporción varía según el estímulo, así el umbral diferencial de dos pesos es siempre del 2% mientras que para los tonos es del 0,3%. En cambio la sensibilidad ante un estímulo constante disminuye cuando nos acostumbramos a ese estímulo. La atención selectiva consiste en centrar el interés consciente en un estímulo concreto, el campo perceptivo supone once millones de bits de información por segundo de los cuales sólo procesamos conscientemente unos cuarenta, por eso hacer varias cosas a la vez disminuye el poder de concentración.

           La posibilidad de que se produzcan percepciones engañosas es mayor que la que solemos admitir, sobre todo si tenemos en cuenta que en la acción de percibir intervienen elementos subjetivos conscientes o inconscientes como nuestros deseos, necesidades y experiencias. Una percepción resulta falsa cuando no se corresponde con la realidad. Para que se produzca una percepción necesitamos un objeto exterior, sino estamos hablando de alucinación, que es percepción sin objeto. Pero lo que importa a la Psicología no es tanto la realidad como la manera en que ésta es percibida por el hombre. Se trata de un fenómeno relativo como demuestra la siguiente experiencia: Si ponemos las manos en dos palanganas, una de agua fría y la otra caliente, y luego introducimos ambas manos en agua tibia, la mano que estaba en agua fría sentirá calor y la otra mano sentirá frío. La sensación es directamente proporcional a la intensidad del estímulo, si bien un estímulo tiene que aumentar en proporción geométrica, mientras la sensación sólo lo hace en proporción aritmética. Además de la intensidad del estímulo existen otros caracteres inherentes que favorecen la atención como el contraste, una persona vestida con chaqueta llama la atención entre un grupo de deportistas, el cambio, si un objeto se mueve entre otros inertes reclama igualmente la atención, por último la repetición del estímulo es también un factor importante a la hora de ser atendido y es un sistema seguido habitualmente por la propaganda.

         Como ya hemos dicho antes la percepción está determinada por otros elementos subjetivos de la personalidad del perceptor. Así por ejemplo dos personas que están viendo un mismo partido de fútbol percibirán de forma distinta los acontecimientos controvertidos según sean de uno u otro equipo. En ese mismo partido el delantero percibirá al portero como un elemento destacado de todos los demás a la hora de lanzar un penalti, aunque éste posea la misma talla que los otros contrarios que se encuentran en el campo de fútbol, etc. Es decir, la percepción es selectiva y se realiza por medio de la atención y la intención.

         Tomemos el ejemplo de la visión, nuestra principal fuente de información. La retina registra un conjunto de formas, luces y colores, pero el acto de percibir sólo se produce cuando el cerebro interpreta esos elementos dándoles un significado. Los objetos sin significado se perciben peor o pasan inadvertidos a pesar de que envían estímulos a nuestro sistema receptor. Espontáneamente tendemos a dar un significado comprensible a aquello que vemos, así en la siguiente figura  percibimos un triángulo, un cuadrado y un rectángulo en vez no unas simples líneas sin sentido, completando aquello que falta.

 

                                                          

                                                            

                                                         

                                                         

                                                         

                                                       

                                                              

 

           

            De esta forma los psicólogos de la forma identificaron una serie criterios para agrupar los estímulos, aparte de los mencionados anteriormente, aplicados incluso a los bebés como son los principios de proximidad, semejanza, continuidad, conexión y cierre. La profundidad se percibe gracias a las pistas binoculares y monoculares, las primeras se obtienen gracias a que cada ojo recibe una imagen ligeramente distinta que al unirse crean una imagen tridimensional, pero a larga distancia la disparidad es insignificante, para detectarla dispones de las pistas monoculares como el tamaño relativo y la interposición de objetos, la claridad de la luz, el cambio de textura, la altura y el movimiento relativo. La percepción lineal y el juego de luces y sombras pueden hacer que los objetos parezcan más lejanos de lo que son en realidad y provocar accidentes de tráfico, los pintores las utilizan para recrear la sensación de profundidad, gracias a que el cerebro construye nuestras percepciones podemos disfrutar también de las pantallas planas de cine y televisión.

 

 

Ilusiones

 


           

            Son distorsiones subjetivas del contenido objetivo. Son muy corrientes y a ellas nos referimos cuando decimos que "las apariencias engañan". La Tierra parece plana, pero en realidad es redonda y gira sobre sí misma dando la sensación de que es el sol el que gira sobre la Tierra. Las ilusiones se distinguen de las alucinaciones en que en las primeras si existe el objeto, aunque esté mal percibido. Pero no es el ojo ni ninguno de los órganos sensoriales el que produce las ilusiones, sino el cerebro cuando interpreta erróneamente la información que proviene de los sentidos. En la ilusión de la Luna parece más grande cuando está cerca del horizonte porque es un punto de referencia que utilizamos para calcular las distancias, pero por la noche, al carecer de otros puntos de referencia, parece más lejana cuando está más alta. Tendemos a ver las cosas dentro un conjunto en vez de juzgar por separado cada uno de los elementos. En la ilusión de Zollner las líneas parecen torcidas debido al carácter contextual de las ilusiones, pero son totalmente paralelas.

 

Figuras ambiguas

 


        

         Son figuras que pueden interpretarse de varias formas. Han sido muy utilizadas en psicología para desvelar actitudes mediante los tests proyectivos como  el Test de Rorxchach. Los dibujos lineales sugieren imágenes tridimensionales, pero al no existir perspectiva real resultan ambiguos como el Triángulo imposible y la figura del jarrón/caras. 

                  

 

Predisposición y percepciones subliminales

 

            Se producen cuando un sujeto reacciona a un estímulo por debajo del umbral absoluto (estimulación mínima necesaria para detectar un estímulo sensorial el 50% de la veces que se presenta) sin ser percibido de manera consciente o fuera del foco de atención, puede variar dependiendo de la situación o el estado de ánimo. La Teoría de las Señales predice cuando detectaremos los estímulos débiles entre otros estímulos que son señales importantes para el sujeto. En cuanto a la percepción extrasensorial, llamada así a la percepción efectuada sin la intervención de ninguno de los sentidos conocidos, entra dentro del terreno de la parapsicología. Para la Psicología científica podría explicarse mediante alguna forma de percepción subliminal.

 

         Los experimentos demuestran que el aprendizaje y la personalidad del perceptor construyen las percepciones basándose en los impulsos de los órganos sensoriales. Las sensaciones son los “ladrillos” y las percepciones utilizan la “argamasa” para unirlos y darles un significado dentro de un enunciado del  lenguaje, mezcla de lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario, Como ya hemos visto la "forma de percibir" está condicionada por los efectos de contexto y la predisposición preceptual (algunos pueden ver el Monstruo del Lago Ness donde sólo hay un tronco en el agua) que permiten explorar aspectos importantes de la personalidad, abriendo un amplio y sugestivo panorama para la investigación. En la siguiente sopa de letras las personas con una actitud positiva ante la vida tienden a ver con más facilidad las palabras positivas como EXITO que las negativas como VICIO.

                   

                     E I R F F R S A P H J Q W R  

                     X Y O U E E U T A Y U I O F  

                     I H L E L L F P D I Q U Z E

                     T E O L I I R A I S P D F L

                     O P D I C C I G N H J K L I

                     Ñ O Z S I I M D E L A S C E

                     C B V I D D I N R M Q W E I

                     R R T H A A E U O I O P A S

                     L E K A D D N H A G F D S A

                     Ñ Z Z D A X T P O B E E Z U

                     E A V I C I O W Q M N B V C

                     Q W E R T Y U P I O A S D F

                             

                                                      

            Para el ojo predispuesto, Las oportunidades se presentan en el mundo igual que las palabras positivas en una Sopa de Letras.

 

        

La percepción de otra persona         

 

         En este tipo de percepción hay que tener en cuenta, además de los factores ya mencionados, que el otro sujeto a su vez nos percibe a nosotros. Como "otro yo" semejante, pero independiente de nosotros y con actitudes e intereses propios. Sin embargo la personalidad de cada individuo no se manifiesta abiertamente, por lo que debemos inferirla a través de signos indirectos como sus opiniones y comportamiento. Las relaciones interpersonales son la base de la amistad y exigen un conocimiento mutuo y profundo. Para ello hemos de evitar ante todo errores de percepción cuando generalizamos y pretendemos conocer a alguien a través de indicios parciales.

 

 

Fd. Ángel Cerdeño Moreno